Según lo que estoy observando, y tras mi propia experiencia, la vuelta al trabajo está siendo un poco dura para todos. ¿Qué mejor forma de superarla que dándose un homenaje? Claro… la crisis…
¡No os preocupéis! Look-and-Stop cuida por nuestra felicidad y nuestra economía. Mañana vuelve ¡el Rastrillo!
¡Estad muy atentos! Porque en primicia primiciosa os diré que en esta ocasión habrá modelos como el maravilloso Louis Vuitton Neo Cabby por 550 €…
El Muse de Yves Saint Laurent por 600 €…
O el Bianca de charol de Gucci (uno de los que más nos gustaban a todas para bodas) por sólo 300 €.
Mañana es el cumpleaños de mi chico… ¿Creéis que le importaría un intercambio de regalos? Total… todo lo que quiere en la vida es hacerme feliz, ¿no?
Llevo unos días con mi maravillosoLouis Vuitton Neo Cabby y no sabéis lo que estoy disfrutando… He ido con él a la oficina, de compras, de paseo, al teatro… ¡Hasta me lo he llevado de viaje a Cádiz!
Aquí lo tenéis viajando conmigo en el Altaria ¡¿A que se le ve feliz?!
Creo que me va a costar mucho separarme de él, somos uña y carne. Ya os contaré mi experiencia con más detalle…
Sólo quería informaros de una novedad, más bien de una oferta sensacional. Si queréis disfrutar como yo de un espectacular bolso este verano, ¡mirad!
Ah, que tu amiga es de un estilo más clásico… A ver… déjame pensar…
¿Y qué tal el que ha sido símbolo de Chanel, pero en un modelo más moderno y renovado?
Creo que no se aprecia muy bien en la foto, pero se trata del clásico 2/55, en una nueva versión microperforada y en rojo, que le da un estilo más rompedor. Es ideal, combina tanto con un look desenfadado, como con uno más arreglado o el vestido más glamouroso.
Mira Mischa:
Ella lo usa para todo.
Ah… que el problema es el presupuesto… Claro, no pensabas gastarte tanto dinero… Vaya… a ver, déjame pensar…
¡Tengo la solución!
¿Qué te parece que tu amiga pueda disfrutar de la experiencia de uno de esos bolsos gracias a Look-and-Stop y sus nuevos Bonos Regalos?
Aquí en España el hecho de regalar “bonos” no está muy extendido, pero a mí me parece una opción genial. No tienes que poner a nadie en el compromiso de quedarse con algo que no le gusta, o de tener que devolver lo que le has regalado y luego dar explicaciones. Además, ¿quién mejor puede acertar en lo que se quiere que uno mismo? En EE.UU es una práctica muy extendida y que para nada está mal vista, todo lo contrario.
Estoy segura que tu amiga valorará que le des la oportunidad de disfrutar del bolso que siempre deseó. El bono puede ser desde 20 euros hasta la cantidad que desees, con lo que el presupuesto lo eliges tú, e incluso puedes llegar a regalarle un “vale por todo un año”, ya que puede ser utilizado tantas veces como se desee hasta agotar el importe.
¡¿A que es una idea genial?! Sabía que te iba a gustar
Hoy tengo un cotilleo. Las chicas de Look-and-Stop me han comentado que están poniendo en marcha un nuevo proyecto en su web, que se llamará “Outlet“. Se trata de un espacio donde todo el mundo podrá poner a la venta sus propios bolsos. Así, todos podremos deshacernos de esos modelos que, tal vez, alguna vez nos encantaron, pero que ya, por el motivo que sea, no van con nosotros. A mí me parece una genial idea para aprovecharse de los tesoros escondidos en los armarios de los demás, ¿No os parece?
Por cierto, esta semana también se ha puesto en marcha el “Rastrillo“, donde en vez de alquilar, puedes comprar algunos de los modelos de su catálogo. Normalmente vuelan y, de hecho, ya casi están todos vendidos. Pero aún quedan, entre otros, el Indy de Gucci (lo tuve en casa y realmente es un bolso que lo merece) y el maravilloso Double de YSL que llevaba Rachel Bilson, del que últimamente estoy encaprichada. Si alguien está pensando en hacerme un regalo…
¿Os acordáis del Indy de Gucci y de los bolsos de Look-and-Stop? Era la empresa que se dedicaba al alquiler de los bolsos de lujo, seguro que todos la recordáis. Resulta que se han vuelto a poner en contacto conmigo y me han propuesto un acuerdo de colaboración, por el cual me enviarán de vez en cuando algún bolso para que lo pruebe y hable de mi experiencia con ellos. ¿Qué os parece? ¿No es genial?
Así que como ahora ando buscando mi look para la boda de una amiga, os voy a pedir que me ayudéis a encontrar el bolso ideal.
Os pongo en antecedentes: El vestido que llevaré es de Dice Kayek, una diseñadora que descubrí hace poco y que me ha encantado. Rompe con todos los protocolos, porque es negro, pero me da igual, el vestido es realmente precioso y le voy a meter algo de color, probablemente un fajín rojo (pero puede ser también de cualquier otro color). El corte es muy clásico, pero a la vez el diseño y el tejido resultan muy modernos. La parte de arriba es casi como un armazón rígido con cuello a la caja y pequeñas mangas cortas. Las líneas son muy rectas hasta la cintura, de donde salen unas tablas que dan lugar a una falda de globo muy abullonada y con bolsillos ocultos. El largo es por la rodilla. No tengo ninguna imagen, pero espero que os podáis hacer una idea.
Lógicamente, quiero llevar un bolso de mano y estas son las opciones que me ofrecen en Look-and-Stop:
El primero es el Padded Knot, en color gris plomo, de Bottega Veneta:
El segundo también es de Bottega Veneta, concretamente el modelo Butterfly Knot, que ya lució Penélope Cruz en alguna ocasión:
También puedo elegir el Pochete Satén de Christian Dior:
El miércoles estuve otra vez de visita en un showroom, esta vez fue el de Testi División Ibérica, que celebraba un “Open Day” para presentar a los medios la nueva colección de la firma italiana Rebecca.
Haciendo memoria, creo que tengo conocimiento de esta marca desde que, hace ya varios años, la vi por primera vez en el escaparate de mi joyería de confianza (la de toda la vida). Lo cierto es que el recuerdo que tengo de esa primera colección (primera para mí) dista mucho de lo que pude ver ayer. Se ve que a lo largo de los años esta casa ha ido ganando en diseño y sofisticación, sin dejar de lado su espíritu moderno e innovador.
El showroom estaba precioso para la ocasión. La encantadora y amable María Luisa Restrepo, muy concienciada con todo lo referente a la blogosfera, fue la encargada de enseñarme cada una de las novedades de la firma que, por primera vez, presentaba una colección “Gold“, en oro de 18 quilates. ¿Quién dijo que el oro estaba pasado de moda?
Entre las novedades también estaba la colección Melrose, inspirada en la mezcla de líneas que crean figuras romboides. De ella, lo que más me gustó fueron los maxi anillos (soy de las que piensa que los anillos, como los bolsos, cuando más grandes mejor). Me llamaron mucho la atención unos de corte diagonal diseñados para que, a pesar de su volumen, se ajusten cómodamente a la mano. De estos no tengo ninguna imagen, pero todas las piezas nuevas ya se están comercializando, por lo que si os mata la curiosidad… ya sabéis.
Rebecca también se atreve a hacer lo que hasta ahora parecía estar prohibido: mezclar plata y oro en una misma pieza con muy buenos resultados.
New Yorker es la tercera de las nuevas colecciones, que se caracteriza por el uso de piedras naturales de colores que se fusionan con las joyas de una forma muy femenina. Son piezas muy contemporáneas hechas de bronce bañado en oro amarillo, rosa arena y plata radiado.
Lo cierto es que esta marca me ha sorprendido, sobre todo por el concepto que anteriormente tenía de ella, ya que la consideraba muy moderna y atractiva pero, para mi gusto, en ocasiones rozaba la vulgaridad. ¡Nada que ver con lo que vi ayer!
La fiebre Tous está llegando a límites insospechados. Si no teníamos suficiente con ver miles de bolsos falsificados por todas partes y el estampado hasta en la sopa (cosa que, como ya comenté, creo que le está haciendo mucho daño a esta firma), ahora otras marcas se unen al “fake” del osito.
El otro día estaba buscando ropa deportiva en El Corte Inglés cuando me encontré con esto:
¿Qué os parece? Se ve que que la crisis creativa y la “democratización de la moda” está haciendo mucho daño. Me pregunto si una “inspiración” como esta podría ser denunciada por parte de Tous, sobre todo tratándose de una marca como Adidas.
Como sigamos así, en unos años vamos todos de uniforme.
El otro día curioseando y buscando novedades por Internet llegué a la página de Louis Vuitton… ¿¿¿Keith Richards???
Volví a mirar y sí, estaba en la página de Louis Vuitton, no me había confundido al teclear. Investigando un poco me he enterado de que el guitarrista de los Rolling Stone es la nueva imagen de la marca. ¿Dónde quedaron los piratas y las viejas glorias del rock? Si es que al final los alternativos son los peores…
El artista ha sido fotografiado por Annie Leibovitz (una de las fotógrafas más prestigiosas de nuestro tiempo) para la nueva campaña de la marca, y su función será promocionar sus clásicas maletas y accesorios de viaje. Por lo visto es el primer trabajo publicitario del músico, quién sabe si estamos ante el comienzo de una gran carrera…
Lo cierto es que las imágenes de Leibovitz son geniales; el lema de la campaña: “Some Journeys Cannot Be Put Into Words”. Algunos viajes no se pueden describir con palabras; algunas campañas tampoco.
Tras una semana desaparecida (cosas de los cierres, que me dejan sólo con ganas de llegar a casa y dormir), aquí estoy para contaros mi experiencia con el amigo Indy Gucci.
Hace unos días, a través de la agencia de comunicación que les representa, descubrí Look-and-Stop, una empresa que, como ya os comenté, se dedica al alquiler de bolsos de lujo. No sé si habréis visitado ya su web, si es así me podríais decir qué os parece…
Mi primera impresión fue muy buena; conocía el tipo de servicio pero no sabía de ninguna empresa en concreto que se dedicara a ello, así que fue un gran descubrimiento. Ojeando la web, vi que tenían una buena selección de modelos, los precios me parecieron razonables y pensé que, realmente, podría ser un servicio interesante; quién sabe… puede que, tal vez, en alguna ocasión me decidiera a pedir uno.
La gran sorpresa llegó cuando, a los pocos días, se volvieron a poner en contacto conmigo y me propusieron elegir un bolso y probar su servicio durante una semana… ¿¿¿Cómo??? ¡Encantada!
Tras una ojeada por el muestrario me decidí por Indy (es que ya es como si fuera de la familia, el nombre me trae muy buenos recuerdos); al día siguiente estaba en mi casa. El bolso llegó en perfecto estado, dentro de su propia funda y metido en una bolsa de Look-and-Stop que, a su vez, estaba dentro del sobre de la mensajería. Lo acompañaban una cariñosa tarjeta, las normas del contrato del servicio, una carta explicando cómo y cuando se debía realizar la devolución y todo lo necesario para llevarla a cabo (incluido un nuevo sobre de la mensajería en cuestión).
Me propuse tomármelo con calma. Lo primero que hice fue leer bien toda la documentación. Hasta el momento, no sabía muy bien cómo funcionaba la cosa porque, aunque el contrato viene íntegro en la web, no había tenido tiempo para verlo con detenimiento. La verdad es que al leerlo así, todo de sopetón… asusta un poco.
La persona que alquila el bolso se hace plenamente responsable de éste. “¿Y si se me estropea? ¿Y si me lo roban?” (estas preguntas no sólo me las hice yo, sino que son las que en más ocasiones me han formulado mis amigos y familiares). Tras un momento de pánico en el que distintas cifras pasaban reflejadas por mis ojos, pensé: “Bueno, a ver, ¿cuántas veces me ha ocurrido algo así?” Lo cierto es que este servicio no es muy distinto a si una amiga te prestara algo. Si tu mejor amiga te deja un bolso y tú se lo estropeas o lo pierdes… ¿no se lo repondrías? Y… ¿cuántas veces te ha ocurrido algo así?
Lo consulté y desde Look-and-Stop me aseguraron que nunca han tenido un problema de este tipo. Aún así, quiero trasmitir desde aquí la propuesta (no sé si real o un poco descabellada) de muchos posibles futuros clientes de que se ponga algún tipo de seguro que se pueda contratar de forma opcional, a elección de cada uno.
Pero bueno… sigamos al tema… Mi intención era no separarme de mi Indy ni para dormir, aunque finalmente se me torcieron un poco los planes (bueno, según por dónde se mire): Me fui a los Carnavales de Cádiz que, para nada es el ambiente apropiado para este ni ningún bolso. Coros, pescaito, moscatel, empujones… no lo veía. Suerte que a la vuelta pude disfrutar de él en algún evento; pero lo cierto es que la semana se me quedó corta para sacarle todo el partido. Además, me he dado cuenta de que me es muy difícil combinar el marrón en esta época. Para mí el color básico de un bolso de invierno es el negro. A ver si me animo y pido alguno de este color.
Y hablando de negro… (anda que no me estoy alargando nada en este post, es la carencia, llevaba mucho tiempo sin escribir, perdonadme). Hace tiempo que estoy buscando un bolso negro bonito por todas partes y no sabéis lo difícil que es. Veo bolsos que me gustan en todos los colores menos en negro, que es el que necesito.
Hoy me he topado con la colección Jazz Club de Dior:
Yo no puedo ni debo permitírmelo, pero… Chicas de Look-and-Stop, si lo traéis prometo alquilarlo!!!
Esta semana estuve en uno de esos “saraos” a los que te invitan de vez en cuando para hacerte un poco la pelota y que hables de sus productos. La verdad es que no pensaba escribir sobre ello, porque eso de publicitar algo así como así, de forma gratuita, sólo porque te inviten a unos mojitos no va mucho conmigo… Pero tras leer su dossier de prensa me han parecido transparentes y he cambiado de opinión.
El evento (nada del otro mundo y muy mal organizado, todo hay que decirlo) tuvo lugar en eks, una tienda multimarca situada en la madrileña calle Velázquez que merece la pena visitar (me gustaba todo). El motivo del encuentro: la presentación en España de unas nuevas zapatillas ecológicas de una marca que no lleva más de dos años en el mercado: veja.
El diseño de estas zapatillas de deportes no es nada del otro mundo; son bonitas, de estilo vintage, pero no se puede decir que sean realmente novedosas o rompedoras, a no ser, eso sí, por su filosofía de mercado: vender comercio justo a los no concienciados.
Veja es una firma francesa que presume de ser la primera marca de zapatillas cien por cien ecológicas y que invierte las reglas del comercio mundial: El algodón utilizado para su elaboración, completamente orgánico, es producido por una cooperativa del Nordeste de Brasil (una de las regiones más pobres del país), formada por 200 familias que viven del cultivo orgánico; para conseguir el caucho de las suelas trabaja con 300 familias de siringueros (nombre con el que se conoce a los sangradores de los árboles de caucho), que lo extraen de forma tradicional. Las zapatillas se elaboran en una fábrica al Sur de Brasil que, según aseguran, respeta los derechos de los trabajadores. Y en Francia, la marca trabaja con la asociación de integración por el trabajo “Ateliers Sans Frontières” (Talleres Sin Fronteras) que se encarga del almacenaje y de los pedidos.
Pero lo que más me ha llamado la atención de todo esto ha sido la idea que tiene sus fundadores de ir “más allá de los convencidos“, vendiendo sus productos en las tiendas más selectas de las capitales europeas, en lugar de los típicos locales de comercio justo: “Convencer a los clientes que ya están convencidos por los principios del comercio justo no es nuestra prioridad. Queremos que las zapatillas Veja estén al lado de otras marcas en tiendas donde los consumidores suelen comprar. Nuestra motivación es que compren las zapatillas porque las quieran. El aspecto ético no debería ser la única razón”, aseguran desde la marca.
Una buena teoría, pero en estas cosas nunca se sabe… Tal vez alguna celebrity decida comprarlas y den el bombazo. Yo desde aquí (y si es cierto todo lo que aseguran) apoyo su iniciativa.