La cultura japonesa es algo que me fascina y que no deja de sorprenderme, supongo que, básicamente, por lo distinta que es de la nuestra en todos los sentidos. Japón es un país que siempre he deseado visitar y, últimamente no paro de leer sobre él… preparándome para nuestro futuro viaje de novios.
Como no podía ser de otra forma, una de las cosas que más me llama la atención de los japoneses es su peculiar sentido de la moda.
Sabemos que a los japoneses les gustan las marcas (y el trato especial que suelen recibir en las boutiques más selectas de todo el mundo), sobre todo las europeas, todos las llevan sin importar la condición social. (Creo que seré la única en Tokio que no tenga un Louis Vuitton) Y, lo más importante, siempre son auténticas. Dicen que allí el fake no existe (ver para creer, ya lo comprobaré cuando vaya) y que está muy mal visto socialmente. Incluso, en guías de viaje (como en la famosa Guía Azul de Ediciones Gaesa), te recomiendan que no lleves nada falso ni de imitación que viole la ley de propiedad intelectual marcas al pasar por la aduana. (Ellos sí que saben).
Por lo que he podido aprender hasta ahora, para los japoneses ir de compras es una actividad relajante (sí, sé que para más de uno por aquí también) y la mayoría gastan sus sueldos en disfrutar de ellas.
Pero la cultura consumista no termina aquí, con ella conviven, sin desentonar, la tradicional y la de distintas tribus urbanas llenas de color. Hay chicas que, a pesar de su edad, deciden vestir y actuar de modo infantil, o como muñecas, son las llamadas Kawaii.
(Editado 5/3/09: A estas chicas se les suele definir como “kawaii”, que viene ser un adjetivo como en el inglés “cute”, por su aspecto y pose infantil, pero su tribu sería la de las “Lolitas”. Siento la posible confusión).
Por lo que he podido comprobar, las hay más o menos exageradas…
(Me temo que no, no es Carnaval).
Por otra parte están las Ganguro, que deciden broncear su piel de moreno hasta el espanto y teñirse de rubias para parecer barbies…
Pero esto no es nada. No dejéis de visitar la web Japanese Streets, las imágenes no tienen desperdicio.
Todo vale y nada desentona. Aquí os dejo también un par de vídeos que he encontrado por la red. Si tenéis un ratillo echádles un vistazo. Yo sigo estudiando sobre el país en el que, estéticamente, parece que todo vale.
Primero, cómo no, desearos un FELICÍSIMO AÑO 2009 a todos.
Siento haber estado ausente tanto tiempo, pero una malvada gripe me atacó al final de las navidades y hasta hoy, que aún sigo moqueando por los rincones y llenando la casa de kleenex. Eso sí, con mucho glamour, hasta hace una semana decorados con motivos navideños, que antes muerta que sencilla. Ahora son blancos, como la nevada que nos ha caído en Madrid, que ¡madre mía! que ilusión. ¡Todavía veo nieve desde mi ventana! (A mí es que me emociona eso de ver nevar en mi propia ciudad).
Los que no son blancos son mis zapatos de novia, ¡que ya los tengo!Al final me los compré en Daniela, una zapatería que, por lo que sé, hay en Cádiz y en Sevilla, de la que no encuentro página web (lo siento).
Desilusionada por todo lo visto, la sosería bodil, y animada por el fantástico consejo de Lujosa: “Esta primavera se combinarán mucho los grises y los plata, los tonos rosáceos… luego es cuestión de jugar con el ramo, el tocado, algún detalle del vestido…”, me he animado por el color.
La inspiración han sido estos modelos que me envió la maravillosa Lujosa, que tengo que decir que es un cielo:
Por desgracia, los míos no son de Missoni, ni de Louboutin… pero son bien bonitos y ahora están en el taller de Daniela en Sevilla para que se adapten a mi pie como un guante, como si el mejor de los zapateros del mundo los hubiera diseñado para mí (bueno, tampoco es para tanto, es la emoción del momento; me están adaptando la horma para que, básicamente, el “Día B” no me hagan daño).
El color exacto no sé si decíroslo… Pero es uno de esos. La verdad es que estoy deseando enseñároslos, pero tengo que contenerme porque, como siga así, antes de abril ya sabe todo el mundo como voy a ir de pies a cabeza (es que yo soy muy mala con eso del secretismo de las novias y las tradiciones).
Bueno, como veis, siguen los preparativos y comienza la actividad normal. Ya os iré contando.
Mi primea etapa de búsqueda de zapatos ha sido todo un fracaso. Tal y como me había recomendado una amiga ya experta en estos temas, me fui al Corte Inglés de La Castellana, donde se supone que hay más modelos para novia que en ningún sitio. El tipo de zapato que buscaba era un Peep Toe de Pura López. Normalmente me gustan sus diseños y quería un modelo que pudiera conservar e, incluso, aprovechar después de la boda.
Tras echar un vistazo por su web estaba segura de que era mi diseñadora:
Pero lo poco que encontré (muy poco, dos o tres pares) no me gustó nada. Demasiado clásico:
Una decepción. Luego decidí pasarme por Pronovias, porque había visto en el catálogo un modelo que me gustaba. Pero nada más enseñármelos la dependienta me advirtió: “Hasta dentro de tres meses no los tendrás aquí”. ¡¡¡¿¿¿Tres meses???!!! ¿¿¿Estamos locos???¿Qué pasa con esto de las bodas? Me parece que se ha creado todo un circo-sistema completamente irreal e innecesario alrededor.
Pero bueno, supongo que continuaré mi búsqueda lo antes posible. Tal vez, como con el vestido, a la segunda vaya la vencida. Mientras, pido desde aquí ayuda oficialmente a la experta en zapatos, Patri, para que, si puede ser, me guíe con su sabiduría en estos temas.
Me voy de puente, bueno, más bien me vienen. Es lo que tiene vivir en “la capital”, que toda la familia se viene para acá en cuanto hay ocasión. Esta vez, tengo visita de mis padres, mis abuelos, tíos y primas. Vamos, toda una reunión pre-navideña.
Espero tener un huequillo para poner al día el funcionamiento del blog y organizarme, porque últimamente no tengo perdón (pero es que Wordpress tampoco). A ver si lo arreglo todo y vuelvo a la normalidad.
Aprovechando que tengo compañía, este fin de semana iré en la búsqueda de los zapatos de novia y tal vez también algo de lencería para el gran día… ¡Qué ilusión! ¿Me recomendáis algo?
Bueno, no gané la guerra, pero sí al menos una batalla. Aquí tenéis las compras que hace tiempo quería enseñaros, patrocinadas por el maravilloso nuevo ftp que me han instalado:
Primero aclararé que esta no es la historia de la compra compulsiva de un día, sino más bien de varios encuentros en los que fui adquiriendo pequeños tesoros (es que a mí esto de las compras me hace mucha ilusión, pero de forma dosificada). Bueno, aquí os dejo con mis últimas adquisiciones, que me temo que tendrán esa categoría por mucho tiempo:
Los primeros en llegar a mi armario fueron unos leggings de vinilo que conseguí, no fácilmente, después de recorrerme muchas tiendas y ganarme la simpatía de una amabilísima dependienta, que me cedió los que tenía reservados para ella.
Ahora estoy intentando explotarlos antes de que se conviertan en una verdadera plaga (croe que me quedan dos semanas).
Con el subidón de haber conseguido lo que buscaba desde hacía días, me pasé por Mango, donde (en un par de visitas más, entre arreglo y arreglo de bajos) me hice con lo siguiente:
Unos vaqueros nuevos:
La camiseta solidaria de las hermanas Cruz con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama:
(Es muy mona, pero difícil de llevar; si no vas recta como un palo se cae de los hombros, y la espalda es toda al aire).
Unos pantalones parecidos a estos, pero sin el pico. No soy capaz de encontrar una imagen del modelo exacto:
(Son preciosos y a mí, que soy bajita, me hacen unas piernas larguísimas).
Un jersey oversize precioso en color gris, que queda genial con mis nuevos leggings, y un top de punto, verde de cuello alto y sin mangas, de los que no pongo fotos porque no encuentro nada ni parecido en la web.
En Zara, como quien no quiere la cosa, me compré una camiseta negra básica de manga larga y cuello alto que creía que necesitaba (ahora la estoy usando de pijama).
Luego llegó el mercadillo de Be Look, donde me hice con unos pantalones de Mariano Toledo (son de otra temporada y no tengo fotos), otros leggings, esta vez de raso (los de la imagen, pero grises):
Y esta maravilla que aún no he estrenado y que ya estoy tardando en hacerlo:
En la foto no se aprecia, pero es una especie de chaleco-vestido de estilo oriental realmente original.
¿Qué os parece? La verdad es que no me puedo quejar…
Aún así, últimamente por las mañanas en mi armario no veo más que carencias. El problema es que creo que estoy sufriendo una crisis de pobreza mental con respecto a combinaciones estilísticas. (Está diagnosticado). No tengo mucho tiempo para pensar qué ponerme y soy de las que necesita tomárselo con calma para descubrir nuevas posibilidades y no repetir a diario. A ver si reservo un fin de semana para enfrentarme con mi armario y jugar con distintas posibilidades. La última vez que lo hice me dio unos resultados fantásticos.
Así que, como veis, tengo dos enfrentamientos pendientes: Wordpress y el armario… ¡Orad por mi alma!
Hoy me he enterado de una gran noticia: Blanco lanzará el 6 de marzo de 2009 su primera colección para hombres.
Según revela la marca en la propia web: “Será una colección que combinará los básicos con las últimas tendencias de las pasarelas internacionales a los mejores precios”.
Se ve que los hombres también podrán gozar de un sitio donde encontrar clones de sus diseñadores fovoritos… ¿No es eso lo que anuncian? Aún así, todavía no me imagino cómo será el “chico Blanco”… Espero que tenga más éxito que el de Mango, que todavía deja mucho que desear.
No hay cosa que más odie que los vales de devolución. Mi última pelea a causa de esto (siempre lucho porque me devuelvan el dinero) fue en Friday’s Project, y me prometí que nunca volvería a comprar allí (aunque lo que intentaba descambiar era un regalo que me habían hecho. Sí, sé que está feo, pero además de no ser mi estilo me quedaba grande, y había un vestido precioso de kling que quería).
El caso es que no sólo no me devolvieron el dinero, sino que me dieron un vale con fecha de caducidad; por lo que estuve meses agobiada entrando en la tienda a ver si veía algo que me gustara, hasta que al final decidí comprar a la desesperada.
Un tribunal ha declarado ilegal que las tiendas den vales de devolución en lugar de efectivo. Por lo visto, una chica mucho más “peleona” que yo, a la que le caducó su ticket de Zastwo (recibido tras devolver un regalo, ¿veis como no soy la única?), decidió denunciarlo y luchar por lo que creía justo. Finalmente, el juez que llevaba el caso ha sentenciado que: “Serán nulas de pleno derecho las cláusulas que impongan al consumidor una penalización por el ejercicio de su derecho de desistimiento o la renuncia del mismo”. Así que ¡no más vales!
Foto que tenía una amiga mía en su Tuenti. Al menos lo avisaban con arte…
Ayer iba en el metro, apretujada, como todas las mañanas, cuando eché la vista sobre el periódico que tenía abierto la chica que me estaba clavando el codo en la espalda: “El Mercado de Fuencarral cierra sus puertas”.
¡¡¡¿¿¿Cómo???!!! -pensé-. ¡No puede ser! ¡Me encanta el mercado! Es un sitio fantástico.
Intenté levantar la vista un poco más para ver si venía alguna otra información, pero era imposible sin descolocarme el cuello, así que dije: “bueno, ya me enteraré por Internet”, y continué en mis pensamientos maldiciendo la que estaba segura que era una consecuencia más de la crisis.
Así que por la tarde, al llegar a casa, una de las primeras cosas que hice fue encender el ordenador y buscar la noticia. Tras contrastar varias fuentes y leer las declaraciones de la dirección del centro, he de confesar que casi me convencieron. Qué bonita queda esa frase de “Se puede decir que hemos muerto de éxito”. Que se lo digan a los comerciantes.
A ver si me explico, está claro que el único motivo del cierre es económico, parece ser que el propietario del edificio, Ramón Matoses, ha recibido una suculenta oferta por parte de un fondo inmobiliario y ha decidido vender. Las malas lenguas dicen que una gran marca de moda (que no es Inditex) está detrás de la compra, pero aún no he podido saber de qué empresa se trata. Hay que tener en cuanta que está previsto peatonalizar toda la zona y convertirla en el “Soho madrileño”, por lo que la oferta ha debido ser más que suculenta. Pero están intentando darle una a visión romántica a todo el proceso de compra-venta que no deja de tener cierta gracia ya que, en parte, tienen razón en sus argumentos.
Es cierto que cuando se abrió el Mercado de Fuencarral, hace diez años, era una propuesta novedosa, una clara apuesta por lo que se puede llamar “moda alternativa”, vanguardista, y el único lugar al que se podía acudir si se buscaba algo diferente a lo ofrecido por las grandes marcas. Actualmente, han proliferado otras propuestas similares que están gozando de igual éxito, como la de Triball; o pequeñas zonas comerciales que crecen gracias a la valentía de pequeños diseñadores que se animan a abrir establecimientos en barrios como Chueca o La Latina, ofreciendo una amplia oferta a los seguidores de este tipo de tendencias.
Ya no son los únicos y la calle Fuencarral, aunque no ha terminado de perder su inicial espíritu bohemio, al igual que ha ido ocurriendo con el Soho de Nueva York, cada vez es más comercial. Tal vez por este motivo, fuera el momento de “renovarse o morir”, (la pena es que la decisión no haya sido de los comerciantes) y la dirección ha decidido vender en un momento en el que “aún gozan de éxito”.
Es de este éxito, logrado por el trabajo de todos los que apostaron desde un principio por el proyecto del Mercado de Fuencarral, del que se han beneficiado grandes firmas más comerciales, que ahora tienen sus escaparates en esta peculiar calle madrileña.
Esto también me ha hecho pensar en cómo irán las ventas reales del mercado, porque, si bien es cierto que desde que vivo en Madrid lo he visitado con mucha frecuencia, han sido sólo un par de veces las que he hecho grandes compras allí. (Estoy ahora recordando cuáles han sido esas compras, y realmente me da mucha pena. Mi mejor abrigo es del Mercado de Fuencarral). Pero supongo que la proporción de ventas será similar al de resto de comercios por esta época en la que andamos.
Me gustaría saber cuál es vuestra opinión, ¿conocéis el Mercado de Fuencarral? ¿os gusta? ¿habéis comprado allí? ¿lo echaréis de menos?
Quienes no lo conozcáis aún, todavía estáis a tiempo, ya que sus puertas no cerrarán hasta enero. Os invito a ir, porque es un lugar que merece la pena conocer. Y si vives en Valencia, estás de enhorabuena, porque en breve abrirá un nuevo proyecto con el que se pretende trasladar El Mercado de Fuencarral a Valencia. Sé que suena raro, porque conservará el nombre original y, al tratarse de otra ciudad, la idea no termina de encajar… pero ya me contaréis qué tal está.
Según lo que estoy observando, y tras mi propia experiencia, la vuelta al trabajo está siendo un poco dura para todos. ¿Qué mejor forma de superarla que dándose un homenaje? Claro… la crisis…
¡No os preocupéis! Look-and-Stop cuida por nuestra felicidad y nuestra economía. Mañana vuelve ¡el Rastrillo!
¡Estad muy atentos! Porque en primicia primiciosa os diré que en esta ocasión habrá modelos como el maravilloso Louis Vuitton Neo Cabby por 550 €…
El Muse de Yves Saint Laurent por 600 €…
O el Bianca de charol de Gucci (uno de los que más nos gustaban a todas para bodas) por sólo 300 €.
Mañana es el cumpleaños de mi chico… ¿Creéis que le importaría un intercambio de regalos? Total… todo lo que quiere en la vida es hacerme feliz, ¿no?
Ah, que tu amiga es de un estilo más clásico… A ver… déjame pensar…
¿Y qué tal el que ha sido símbolo de Chanel, pero en un modelo más moderno y renovado?
Creo que no se aprecia muy bien en la foto, pero se trata del clásico 2/55, en una nueva versión microperforada y en rojo, que le da un estilo más rompedor. Es ideal, combina tanto con un look desenfadado, como con uno más arreglado o el vestido más glamouroso.
Mira Mischa:
Ella lo usa para todo.
Ah… que el problema es el presupuesto… Claro, no pensabas gastarte tanto dinero… Vaya… a ver, déjame pensar…
¡Tengo la solución!
¿Qué te parece que tu amiga pueda disfrutar de la experiencia de uno de esos bolsos gracias a Look-and-Stop y sus nuevos Bonos Regalos?
Aquí en España el hecho de regalar “bonos” no está muy extendido, pero a mí me parece una opción genial. No tienes que poner a nadie en el compromiso de quedarse con algo que no le gusta, o de tener que devolver lo que le has regalado y luego dar explicaciones. Además, ¿quién mejor puede acertar en lo que se quiere que uno mismo? En EE.UU es una práctica muy extendida y que para nada está mal vista, todo lo contrario.
Estoy segura que tu amiga valorará que le des la oportunidad de disfrutar del bolso que siempre deseó. El bono puede ser desde 20 euros hasta la cantidad que desees, con lo que el presupuesto lo eliges tú, e incluso puedes llegar a regalarle un “vale por todo un año”, ya que puede ser utilizado tantas veces como se desee hasta agotar el importe.
¡¿A que es una idea genial?! Sabía que te iba a gustar