Tras muchos días de trabajo, por fin os presento el nuevo diseño de El Blog de Moda.
La parte artística se la tengo que agradecer a la diseñadora y arquitecta Débora Vázquez-Saá. El desarrollo es todo parte del genio de la informática Daniel Aguilar. Dos pedazos de artistas que han hecho esto posible.
Por mi parte, sigo con la misma ilusion que siempre, aunque renovada por esta nueva apariencia.
Hay que tener cuidado con las cosas que se desean, cuándo y cómo.
Yo creo que últimamente estoy volviendo loco a mi pobre marido: que si quiero un “It Bag”, redecorar la casa, elegir papel para las paredes, actualizar el blog, escaparme a Nueva York… Y me he dado cuenta de que (aparte de que no se puede tener todo en esta vida) hay que ser cuidadoso, porque bombardear a tu queridísimo con tantos deseos puede dar lugar a un equívoco cruce de ideas.
Y sí, que un día salgas del trabajo y tu esposo te diga: “Cariño, cierra los ojos que te tengo una sorpresa en casa”.
Y que tengas que huir del país, esconderte, cambiarte el nombre y pedir el divorcio porque, honestamente “tu marido no te escuchaba”.
P.D. Por cierto, la casa es real y, afortunadamente, no es la mía. Parece estar situada en algún lugar de México. (Vía)
¿Es mi vida una vida Fox? Pues la verdad es que no lo sé, pero me paso gran parte de ella enganchada a sus series y tantas horas “muertas” mirando la tele tarde o temprano tendría que dar sus frutos…
Yo que ya me veía como una “mujer desesperada“, gastando todo mi dinero en Las Vegas, yendo de compras por Orange County y veraneando en una isla perdida en la que Sawyer y Jack se pelearían por mí y de la que, tras el regreso, el Doctor House me salvaría de la gripe A, para luego mudarme a Miami, donde estaría segura en mi mansión porque, tras estar al borde de la muerte me volvería una filántropa cual Jennifer Love Hewitt entre fantasma y ayudaría a los demás mientras que Dexter se encargaba del resto… Y resulta que no. Los de Boston Legal siguen si ser mis abogados, que para eso ya tengo a mi esposo, que no me mete en tantos problemas y es casi igual de divertido. Y, en general, se puede decir que mi vida sigue siendo tan normal y feliz como siempre.
El que sí que se ha pasado a la vida Fox es mi blog, que se ve que es más peliculero que yo aún, y por eso lo de los banners que habéis visto insertados esta semana. Siento no haber podido dar explicaciones antes, pero la verdad es sigo tan ajetreada como siempre y la única novedad es que un día contactaron conmigo desde Fox (lo cual, tras horas y horas delante del televisor, como ya he dicho, me hizo muchísima ilusión. Realmente tengo la sensación de haber hecho una buena inversión con mi tiempo) y he llegado a un acuerdo de colaboración con ellos para que se encarguen de gestionar la publicidad del blog.
A parte de eso, nada más. En breve espero poder ofreceros un Blog de Moda mejorado, con un lavado de cara, más fashion y con mejores contenidos. El verano sienta bien a todos y espero que a mi blog también.
Por ahora no me voy de vacaciones, así que si tenéis un ratillo entre la playa, la piscina y el sofá, nos vemos por aquí.
Aprovechando que ayer fue el Día de la Música y buscando un look indicado, os voy a hablar de un regalo que recibí hace unos días.
¿¿¿Cuál sería el look apropiado para un festival de música???
Pues para empezar, una camiseta de “Notodovale” como esta que me mandaron no estaría nada mal…
De pantalones, para sobrellevar el calor, nada como unos shorts vaqueros desgastados.
Unos zapatos cómodos son esenciales. Las botas de agua están muy bien para Inglaterra, pero aquí en España pueden resultar insoportables por el calor. Otras opciones pueden ser las sandalias (a riesgo de pisotones).
O algún que otro zapato cerrado que no resulte muy caluroso:
Aunque para mí en verano no hay nada como unas alpargatas como las de las fotos de arriba, todo es cuestión de gusto.
Si se quiere completar el look y salvar los ojos del sol y del polvo nada como unas gafas Carrera ¿¿¿Quién se acuerda ya de las Wayfarer???
Dicen que la guitarra representa el cuerpo de una mujer; si es así… ¿cómo vestirías a la mujer española por excelencia?
Yo, sin duda, la dejaría desnuda y entre los brazos de un hombre como Vicente Amigo.
Por muy a tópico que pueda sonar, sólo hay que verlo para descubrir que él no toca la guitarra, la mece, la mima, baila con ella, juega, se divierte; en otras la consuela, se enfada, la exprime hasta sacar su última lágrima… y así, como por arte de magia y casi sin esfuerzo, va creando su música, su forma de amar.
Su pasión es de esas en las que los sentimientos vuelan más allá de los actos, ya que su música conquista los oídos mucho antes de que los ojos capten el leve y sutil movimiento de sus manos.
¿Quién no se dejaría llevar? Estoy segura de que ayer todas las mujeres del Teatro del Canal quisieron ser amantes, convertirse en guitarra, para sonar a su antojo. ¿¿¿Qué ropa necesitas para una ocasión así???
La moda es arte, pero en ocasiones, éste le supera.
Pues ya estoy aquí… De vuelta, felizmente casada y con acento japonés. ¿Se os ha hecho muy larga la espera?
Para mí han sido unos días inolvidables, creo que nunca he disfrutado tanto ni me lo he pasado tan bien. He sido F-E-L-I-Z con todas las letras (y aún lo soy). Quiero daros las gracias a todos los que os habéis acordado de mí y me habéis mandado emails, felicitaciones y comentarios; aunque en su momento no pudiera contestar, los leí todos y me llegaron al corazón. Nunca pensé que tanta gente se acordaría de mí. GRACIAS.
El viaje a Japón ha sido una maravilla, tengo historias para estar un año contando y prometo que lo haré, pero poco a poco y de forma alternada, ya que blogs exclusivos de Japón ya hay unos cuantos y muy buenos. Aún así he creado una categoría nueva: “Moda y Japón”, donde se irán recopilando todos los posts al respecto. Realmente todo lo que he visto allí merece una sección aparte.
Hoy simplemente os voy a hacer un resumen general de lo que, respecto a moda, me ha parecido mi visita:
Sin duda para los fashionistas la tierra oriental soñada es Tokio. El interés por la moda allí es generalizado y, aunque se intensifica según los barrios por los que te muevas, tanto hombres como mujeres paracen tener un gusto muy particular por la moda. Y digo particular porque allí la moda no es una única tendencia a seguir, sino un amplio abanico de posibilidades a las que, además, se le suma la interpretación personal de cada uno, aunque eso sí, dentro siempre de un grupo definible. La extravagancia no existe, todo vale, todo es posible, nada asombra.
Los looks más atrevidos e insospechados conviven de forma armónica con la moda más tradicional que aún se sigue viendo por sus calles.
Por lo general, las chicas de Tokio son, además de guapas, muy coquetas, de hecho puede que sea esa coquetería la que intensifique su belleza. Se cuidan hasta el extremo el cabello, los ojos, las uñas y, cuando son capaces de olvidarse del móvil rosa, lleno de purpurina, que está entre sus manos, no paran de mirarse en un no tan pequeño espejo que suelen llevar guardado en su bolso de Gucci o Louis Vuitton (porque allí no existe otro tipo de complemento que no sea el “it bag”). Todas tienen bolsos auténticos de firma, y al decir todas podréis pensar que estoy exagerando, pero no os miento al asegurar que, la mayoría de las veces, era yo la única persona que no llevaban un bolso de Louis Vuitton. Tanto, que llegué a pensar que los tendrían que regalar en algún lado y yo no me había enterado… Pero esa es ya otra historia.
De las chicas sorprenden además los altos tacones que lucen con seguridad desde primeras horas de la mañana y para todo tipo de circunstancias, ya sea ir al trabajo o dar un paseo por el campo.
Esto es algo que me impactó muchísimo hasta que fui consciente de que ellas, afortunadas, sólo tienen que soportar los tacones el rato que están en la calle, ya que en cualquier ámbito privado, por cultura, prescinden de los zapatos y, claro, están deseando ponérselos… Aún así no deja de ser curioso verlas “hacer turismo” completamente ideales sobre andamios de 10 cm de media.
De los hombres, escribiré un post aparte porque realmente se lo merecen, pero adelantaré que, eliminando el ámbito laboral en el que el uniforme es obligado: traje y corbata oscura sobre camisa blanca, su interés por la moda es sorprendentemente equiparable a la media de la mujer española.
En el poco tiempo que he estado me he dado cuenta que todas las tendencias que aquí tímidamente asoman temporada tras temporada intentando instalarse en nuestros armarios, allí están más que superadas y son completamente populares. Por ejemplo, las calzas son las prendas más utilizadas para cubrir las piernas, los gorros son un complemento imprescindible, las cinturas de todas las faldas y vestidos ya hace tiempo que abandonaron la zona pélvica para regresar a su estado original, y los bolsos no son algo exclusivamente femenino.
Sin duda Japón es el territorio ideal para los coolhunters. Yo por desgracia no he estado tan atenta como para descubrir cuáles serán las próximas posibles tendencias, pero estoy segura de que pronto nos iremos animando de forma más abierta con muchos de los looks que he visto por allí y, al igual que ellos, nos haremos más valientes con sus múltiples combinaciones.
Pronto os iré contando más sobre todas las curiosidades que he descubierto de la moda japonesa, las zonas más interesantes de compras de Tokio, sus tiendas, escaparates…
Espero que disfrutéis con estos post tanto como yo lo he hecho del viaje.
Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseo Blog de Moda, cumpleaños feliz…
Entre lío y lío he ido a comprarle una tarta a mi blog, porque creo que él se lo merece (y yo con los nervios necesito chocolate… ¡que mañana me caso!). Las velas no se las he puesto porque el pobre es un poco coqueto, ya sabéis.
Sólo quería agradeceros a todos los que me habéis acompañado durante estos dos años con el blog dándome tantas alegrías, sois geniales. Muchísimas gracias de todo corazón.
También quería avisaros de que, después de esta celebración (y por motivos de otra mucho más importante) estaré unos días ausente (hasta la vuelta del viaje de novios). ¡Pero espero que no me olvidéis!
Víctor Blancoes, aunque no el único, sí uno de los pocos estilistas y personal shopper españoles que podemos encontrar por la red. A pesar de su juventud, su primer contacto real con este mundo le llegó en 2003, año durante el que trabajó como asesor de moda para Furest, una clásica firma masculina fundada en 1898 en Barcelona que, además de su propia marca, cuenta con un catálogo de importantes nombres nacionales e internacionales y, actualmente, también una línea de mujer. Después de esto trabajó para Gonzalo Comella como asesor de moda, y de ahí pasó a ser Visual Merchandiser Manager para firmas como D&G, Bally, Prada y Ralph Lauren. Esto le permitió comenzar a inmiscuirse en el mundo de las RR.PP, ocupándose personalmente de cuentas de clientes, estilismos y personal shopping.
Actualmente se dedica a ello desde su propia empresa, ofreciendo distintos tipos de servicios a sus clientes, desde el asesoramiento para un evento concreto hasta la elaboración de todo un cambio de imagen radical.
Entre el sector es conocido como el The last “it” Boy y quién mejor que él para hablar de moda masculina en un día como hoy: Día Internacional Blogger de la Moda Masculina.
Buenos días Víctor, supongo que conocerás esta iniciativa de Lorentzo Antúnez sobre el Día Internacional Blogger de la Moda Masculina, ¿qué te ha parecido?, ¿necesita el hombre más repercusión en la blogosfera de moda?
Bueno primero de todo quiero saludar y dar las gracias a todos tus lectores y a ti misma
Creo que todo lo que sea fomentar alguna causa libre debe ser bien recibida. Y si encima se fomenta al hombre en la moda, ¡aún más! Ya que pocas webs hay dedicadas al hombre y tratada por y para hombres.
¿Saben los hombres españoles vestirse? ¿Cómo definirías, en general, su estilo?
Bueno en general pocos hombres saben vestirse sin ayuda de una dama detrás de ellos… Muy pocos tienen esa sensibilidad o capacidad o, simplemente, tiempo para dedicarse al cuidado de la estética. Por desgracia los hombres españoles usan mucho el estilo sport, pocos Hermanos Medina hay aparte de los existentes, a cuanto estilo me refiero
¿Cuál es la pieza clave en el armario de un hombre?
El atuendo básico de muchos hombres es el traje, pero no saben bien cómo llevarlo, o cómo escogerlo y cómo complementarlo para hacerlo más atractivo. Yo siempre aconsejo un buen traje de Dolce, por ejemplo, con una buena camisa blanca para el día, y negra para la noche, con un zapato estilizado con punta y cordón negro y, para la noche, uno de charol o unos bonitos Slippers de la casa MRSLIPPERS, que son personalizados ¡e incluso con jeans quedan geniales!
Los imprescindibles de esta temporada.
Para hombre la verdad que no hay muchas variaciones, ya que la moda masculina es siempre lo mismo cambiando colores y poca cosa más… Yo añadiría a mi colección esta temporada pajaritas, son muy actuales ahora mismo y tanto de vestir como de sport para una noche más informal quedan muy “cool”; eso junto a unos bonitos zapatos Slippers, creo que con un buen fondo de armario, puedes complementar y dar ese toque actual que hoy en día triunfa tanto, que es ese aire “chic-bohemio” que para cenas y fiestas arrasan.
Un complemento clave.
Unos zapatos de vestir en punta y, viniendo de mí, te diría que un buen bolso, sea de negocio o de diario; bolsos como los que ofrece YSL son un acierto.
Un diseñador fetiche para el hombre.
TOM FORD sin dudarlo y en mayúsculas, el mejor diseñador que ha existido desde mi punto de vista, nadie como él sabe cómo tratar a un hombre y mujer con ese punto elegante, sexy y actual.
¿Se puede vestir y bien y estar a la última sin hacer una gran inversión de dinero?
Sí. Zara es la definición de esa pregunta, otra cosa es que me digas: ¿Se puede vestir bien durante más de una temporada sin invertir mucho? Te diré: Con la misma ropa NO, con nueva sí, claro, pero en básicos merece la pena invertir, o rebuscar en outlets o tiendas vintage, pero realmente, un buen traje de firma, inconscientemente se cuida mejor, se trata mejor y se mantiene muchísimo mejor.
¿En qué prendas merece la pena invertir?
Un buen zapato de vestir de Gucci, un buen pañuelo de Etro o Hermés, un buen bolso de YSL pour Homme y, cómo no, un buen traje oscuro con camisa blanca. Esto siempre podrás usarlo, es atemporal y siempre te salva de todo; es el Little Black Dress de una mujer para hombre.
Las mujeres tenemos claro dónde acudir para hacernos cargo de las últimas tendencias, pero creo que el hombre no lo tiene tan fácil, ¿qué les recomiendas?
Hoy en día un hombre actual sabe dónde acudir… El imperio Inditex está al alcance de todos y sobretodo en España, que hay una de sus tiendas en cada calle. Aunque yo acudiría antes a estos centros comerciales Village, a ver qué pueden ofrecernos en ese momento; sobretodo en rebajas, donde firmas como Dolce&Gabbana, Ralph Lauren, Gucci o Balenciaga tienen propuestas de otras temporadas que siempre pueden servir para encontrar fondos básicos de armario a buenos precios.
¿En qué deben fijarse?
Es bueno saber qué quieren, o si van con impulsos que sepan hacerse buenos conjuntos. Para ello es muy importante el Merchandising de la tienda… Las mujeres saben qué escoger y qué conjuntos hacerse, pero un hombre debe ver mucho la estética de la tienda, y así podrá automáticamente hacerse conjuntos estéticamente correctos y actuales. Yo como Visual sé que eso es muy importante a la hora de que un hombre, solo y sin ayuda, pueda hacer unas buenas elecciones a la hora de comprar.
Muchísimas gracias por tu tiempo, ha sido un placer charlar contigo y saber cuáles son tus recomendaciones. Para terminar te pediría que, por favor, nos mostraras tres estilismos masculinos para un mismo día. La época sería la actual y las situaciones: mañana de oficina, tarde con su pareja y noche entre amigos.
Mañana en la oficina:
Americana y camisa de D&G, zapatos de Gucci, gafas Ray-Ban y pantalón y bolso de Fendi.
Tarde de paseo con tu pareja:
Tejano Diesel,camiseta de Fendi, cazadora de piel de Margiela y bambas de Dior.
Noche entre amigos:
Americana, corbata y camisa de Dsquared, zapatos de Dior Homme y pantalón de Fendi.
Bueno estas son las propuestas de Víctor Blanco. Si tenéis que
El post de hoy no lo escribo yo, lo hace una persona en la que confío plenamente tanto el el ámbito profesional como en el personal, y más en un tema como es este de hoy. Me ha costado un poco (no mucho, porque yo tengo mi artimañas) conseguir que encontrara un hueco para escribirlo, pero creo que es algo que a todos los que nos dedicamos a la moda por afición o profesión nos interesa y el resultado merece la pena.
Su nombre es Andy Ramos y es abogado especialista en Propiedad Intelectual, trabajo “difícilmente sostenible” con la mentalidad de los tiempos que corren, pero que él defiende de una forma apasionada, como dirían: a capa y espada. Creo que no conozco a nadie que disfrute tanto como él con lo que hace; yo lo hago viéndolo realizado y comprobando que los esfuerzos, cuando se hacen con convicción, integridad y pasión merecen la pena y dan sus frutos, aunque cuesten mucho trabajo.
Si queréis saber más sobre este abogado, u os interesa todo lo relacionado con la Propiedad Intelectual, podéis seguirlo en su blog, donde analiza la actualidad desde el punto de vista de su especialización en el Derecho. También podéis visitar la web: www.interiuris.com
Espero que os resulte interesante:
—-
Todos tenemos claro qué es una falsificación, aunque a veces creemos estar comprando algo legítimo cuando adquirimos una réplica, un clon o una prenda que es un “homenaje” a otra de un determinado diseñador. La moda forma un sector industrial que genera miles de millones de dólares al año y lo hace sobre la base de unos diseños que en ocasiones son imitados por los competidores. Pero ¿protege la Ley estos diseños y hasta qué punto son legales otras prendas que imitan a las de los diseñadores famosos?
Por supuesto que el diseño de un bolso, traje, zapato o complemento de moda determinado puede estar protegido por nuestras normas; la Ley de Competencia Desleal o la Ley de Propiedad Intelectual podrían ser utilizadas para evitar que un competidor imitase unos diseños específicos, pero es la Ley de Diseño Industrial la que tiene un régimen especial para este tipo de obras tan características.
El último mes ha sido muy movido en varios blogs especializados en moda, que se hacían eco de las enormes coincidencias que existían entre varios modelos de prendas y zapatos de la firma Zara con otros de diseñadores más caros y exclusivos:
Todos estos modelos tienen una cosa en común: han sido diseñados por un modisto o por una firma de prestigio (que invierte tiempo, dinero y talento en crear), para luego ser modificados levemente por un competidor, que lo comercializará por un precio (en ocasiones) muy inferior al original (por diversos motivos: coste de fabricación y calidades inferiores, no tienen que amortizar la inversión en diseño e investigación, etc.). Esta práctica es tan común que nos hemos acostumbrado a ver en las pasarelas unos exclusivos diseños que luego son copiados por las principales cadenas internacionales de ropa.
Y aunque esta práctica habitual nos pudiera hacer pensar que los diseños de moda no se pueden proteger, lo cierto es que las leyes españolas y europeas ofrecen diversas soluciones para que los diseñadores puedan impedir estas copias que, aunque hace la delicia de los consumidores que no pueden permitirse vestir como sus estrellas favoritas, hacen mucho daño a un importante sector comercial y sobre todo penaliza a los diseñadores que invierten su dinero y talento en crear moda y tendencias.
¿Todo diseño de moda se puede proteger? ¿hasta los leggings de vinilo que tan de moda están esta temporada?
La respuesta es, obviamente, no. La Ley de Diseño Industrial establece determinados requisitos que debe cumplir una prenda para poder estar protegida, pudiendo evitar así su diseñador que terceras marcas le copien, y son los siguientes:
1. El diseño de la prenda tiene que ser novedoso, lo que quiere decir que el mismo no puede ser idéntico a otro diseño dado a conocer con anterioridad. Fijaos que la ley dice (artículo 6) que el diseño no puede ser idéntico, aunque más adelante matiza que se consideran igualmente iguales aquellos cuyas características difieran sólo en detalles irrelevante. Por lo tanto, tomar un diseño de Amaya Arzuaga y cambiarle un par de matices insignificantes podría implicar una infracción del diseño de la modista burgalesa.
2. El diseño tiene que tener carácter singular, y esto ¿qué quiere decir?. Pues la Ley precisa (artículo 7) que tendrá carácter singular cuando una prenda produzca una impresión general a un usuario informado diferente de la impresión general producida en dicho usuario por cualquier otro diseño. Me diréis ¿qué definición más vaga e imprecisa? y lo cierto es que tenéis razón, pero el Derecho está repleto de este tipo de definiciones que permite adaptar una norma a diferentes realidades sociales y situaciones, y así los abogados podemos defender tanto una postura como otra (o incluso a veces, ninguna).
La clave aquí es que el “look-and-feel” o la sensación que le da una prenda a un usuario informado (es decir, alguien con cierto conocimiento en la materia) es similar al que le da otra prenda similar. Esta norma no nos puede llevar a pensar que se puede proteger un estilo o la “personalidad” de un determinado modisto, sino únicamente las prendas que éste crea (hace unos meses, Custo Barcelona amenazó a Desigual con demandarles por las “similitudes de los productos comercializados”, alegando que el estilo de sus diseños se parecían mucho, algo que, como hemos visto, tendría pocas posibilidades de éxito si acude por esta vía, aunque habría otras alternativas más difíciles de probar).
3. El diseño tiene que estar registrado en la Oficina Española de Patentes y Marcas, en su Registro de Diseños. Ésta es una gran diferencia entre la protección de la música, el cine o la literatura y la de los diseños industriales, ya que mientras la primera no requiere inscripción en registro alguno, la Ley de Diseño Industrial sí obliga a los diseñadores a registrar sus colecciones si quieren impedir a otras empresas que comercialicen diseños idénticos a los suyos.
Este requisito tan importante que obliga nuestra ley suele ser conocido por los diseñadores cuando se dan cuenta que un competidor les ha copiado, van a un despacho de abogados para defender sus intereses y estos le comentan que debería haber registrado su diseño antes de presentar la colección. Incluso en este punto se podría demandar a un imitador (por competencia desleal, por diseño comunitario no registrado o por marcas), aunque las probabilidades de éxito son mucho menores que si se hubiese registrado el diseño.
Llegados a este punto, ya tengo mi colección creada y registrada en la Oficina de Patentes y Marcas (o en la OAMI, si quiero una protección en toda la Unión Europea), ¿cuántos años estará protegido mi diseño y qué puedo evitar y qué no?
La Ley de Diseño Industrial concede (art. 43) un plazo de protección de 5 años desde la presentación de la solicitud, con la posibilidad de renovación hasta un máximo de 25 años. Esto implica que si el diseñador lo desea, su prenda estará protegida durante todo este tiempo, pudiendo evitar que cualquier competidor realice en estos años una prenda idéntica a la suya (recordad la definición de “idéntico” que dije antes).
¿Esto quiere decir que puedo imitar los modelos de Coco Chanel, o el clásico bolso Speedy de Louis Vuitton?
Sí y no (en Derecho, las cosas no son blancas ni negras, sino que hay una infinidad de elegantes tonos grises). Puede que el derecho sobre el diseño haya pasado ya al dominio público, pero lo más probable es que determinados elementos del mismo seguirán estando protegidos por otras leyes, como la Ley de Marcas (en el caso del Speedy, el logo y marca de Louis Vuitton o incluso la forma, como marca tridimensional).
Las leyes son textos complejos (de eso vivimos los abogados) y hay que estudiar cada caso concreto para no vernos envueltos en problemas legales (por ejemplo, nada de lo aquí dicho sirve para EE.UU.), así que antes de falsificar (o hacer réplicas o clones, que resulta mas glamouroso) prendas clásicas de los grandes modistos, acudid a un buen abogado especializado en estos temas para que os asesore correctamente (a la larga os ahorraréis problemas).
En resumidas cuentas, la ley permite que un diseño se “inspire” en otro, o que siga una tendencia, o incluso que rinda un profundo homenaje a un diseño clásico; el problema se genera cuando dicha prenda o accesorio toma prestadas demasiadas características de un original protegido de tal forma que un consumidor pudiera pensar que se trata de la misma prenda.
Por eso, la recomendación que siempre les hago a los creadores que pasan por mi despacho es que intenten ser originales (labor harta complicada), dejándose influir lo menos posible por otros creadores, aunque puestos a copiar, hazlo bien: toma cuantos menos elementos coincidentes mejor, inspírate o toma diseños que estén en el dominio público y, el cualquier caos, acude a un abogado de confianza para evitar problemas legales. Si eres consumidora, no compres imitaciones; es la forma de respetar a aquellos que innovan en el diseño y el estilo.
——-
Andy, muchísimas gracias por tu explicación, me ha encantado tu análisis y, sobre todo, el hecho de ver que, además de Propiedad Intelectual (en este caso industrial), también sabes algo de moda. Tus ejemplos han sido muy ilustrativos. Sólo me queda una pregunta en el tintero: ¿Qué pasa con empresas como Zara, en su caso Inditex, que se sabe que se dedican a “traer al gran público” lo visto en colecciones de grandes (y en algunos casos no tan grandes) diseñadores? ¿Cómo pueden dedicarse a hacerlo abiertamente y con total impunidad?
——
Esa es una pregunta que seguramente se hace todo el mundo a estas alturas del post (o por lo menos los que hayan llegado hasta aquí). Como he explicado, el ordenamiento jurídico es complejo: prohíbe determinadas copias de diseños registrados cuyo plazo de protección no haya expirado, aunque si no están registrados se podría reclamar protección a través de la Ley de Competencia Desleal, de Propiedad Intelectual o incluso por Diseño Comunitario No Registrado, aunque todo esto sólo sería posible en Europa, ya que en EE.UU. no existe esta protección, debiendo acudir los diseñadores al tradicional “copyright” o a las patentes de diseño.
Si no habéis entendido nada del párrafo anterior, no os preocupéis, simplemente intentaba resaltar la complejidad del sistema, que implica que las empresas deban tener una estricta política de protección de sus activos inmateriales controlada por especialistas en la materia. Además, la inexistencia de una protección global a los diseños (que contrasta con un mercado internacional) hace que muchas de las prendas que vemos en los desfiles y en las revistas no estén protegidos por la Ley de Diseño Industrial.
Más motivos para justificar tanta imitación y tan pocas sentencias son que, si os fijáis en las fotografías del inicio del post, ninguno de los modelos son exactamente iguales, sino que guardan determinadas semejanzas (algunos más que otros), y en esa frontera entre lo novedoso y lo reproducido circulan empresas como Zara o Mango. Es evidente que si alguna prenda se pone de moda una temporada, todas las marcas de masas intentarán imitarla; si es algo básico (y clásico) como unos leggings de vinilo, todos podrán hacerlo sin problema, mientras que si es algo más novedoso, los competidores (asesorados por abogados) intentarán hacer suficientes modificaciones a la prenda para evitar caer en la copia, aunque con las similitudes que reclaman los consumidores.
La cuestión, como digo, es la delgada línea que separa la copia de la inspiración.
Supongo que los que hayáis entrado últimamente en el blog os habréis encontrado con un nuevo espacio en la barra lateral izquierda. Se trata de mi Twitter. Me he inscrito a este nuevo… la verdad es que no sé cómo llamarlo… ¿¿¿Servicio Interactivo???
Para quienes no lo conozcáis, intentaré contar un poco de qué va. Se trata de poder responder, en cada momento, a una pregunta muy sencilla: ¿Qué estás haciendo? Pero este medio también puede servir para mostrar a los demás tus reflexiones, pensamientos, o simplemente algo que hayas visto y te haya llamado la atención. Todo esto en tan sólo 140 caracteres. Así que es como un blog pero más dinámico, para ideas cortas.
Espero que os guste y que os animéis a formar parte de la comunidad. Si os suscribís, podéis responderme, mantener conversaciones, contarme también qué estáis haciendo vosotros y hacerlo así más entretenido, para que no sea un monólogo. Os podéis suscribir directamente desde vuetra cuenta de Twitter o a través del RSS (por ejemplo, en Google Reader), aunque la primera opción es más recomendable.
Aún no tengo muy claro qué partido le sacaré, todo depende de vosotros, pero creo que puede ser muy útil para retransmitir en directo ciertos eventos, porque también se pueden publicar fotos.
Bueno, espero que os guste. Ya me contaréis. ¡Y animaos!