Si algo puede salir mal… saldrá. Eso es lo que tuvo que pensar Hannibal Laguna, que padeció una presentación un tanto accidentada por problemas técnicos antes del desfile. A pesar de ello (que causó un importante retraso), finalmente el diseñar pudo mostrar sus propuestas, que aunque un tanto predecibles y repetitivas, encajan a la perfección en el concepto de glamour y alfombra roja. Sus desfiles siempre gustan en Cibeles porque parecen transportarte a una realidad paralela. Y esta colección, a mí personalmente, me ha gustado más que la anterior, en la que jugaba con lino tratado con hilos de plata para dar un aspecto metalizado.
Os dejo con las imágenes. Y una anécdota más del “si algo tiene que salir mal…”: Las modelos hicieron una doble salida final, primero “carrusel” y luego “salida y pose”, por lo que posiblemente fuera una pequeña confusión, a juzgar por las caras de las chicas justo al ir saliendo por el lateral de la pasarela tras el primer carrusel… Menos mal que había una colección y front row de incondicionales para salvarlo todo.

















































