Ayer por la noche me llegó un precioso sobre dorado por correo urgente que, al abrirlo, anunciaba en una tarjeta: “Sweet Delirium”.
Lo cierto es que me sorprendió, porque era la primera invitación de Cibeles que me llegaba de una forma tan sofisticada. Me quedé un momento repitiendo el nombre en mi cabeza, pero no conseguí hacerme una imagen de lo que quería representar.
Esta noche lo he entendido todo; la presentación, el packing y el título del desfile, todo tenía una explicación. Hay que estar embrujado por un dulce delirio para dejarse embriagar completamente por la magia de los años 50 y conseguir llenar la pasarela Cibeles del glamour del Hollywood de Grace Kelly.
Todo acompañaba: el decorado con los rascacielos de fondo y las luces que anunciaban el espectáculo, la música, los perfectos moños italianos de las modelos, su actitud… Por un momento, nos dejamos llevar por el delirio.


Mientras que, una tras otras, las modelos desfilaban con seguridad, elegancia y coquetería, el público permanecía en completo silencio. De repente, alguien pareció recordar que había que aplaudir, y fue seguido con retardo por el resto de los asistentes. Me atrevería a decir que, en este caso, los aplausos nada tenían que ver con el sentimiento de la sala, que parecía encontrarse inmersa dentro del sueño que el diseñador había creado.

Los vestidos mostraban a una mujer dulce, sensual, femenina. Los tejidos: raso, organza, gasas vaporosas que se ceñían a la cintura para dar paso al volumen, con faldas cortadas al bies. La gama de colores, como todo en el desfile, seguía una perfecta armonía cromática: rosa palo, gris perla, negro…, sin que ninguno destacara.

Aunque escasa de color, una colección de alfombra roja.

Tambien me ha gustado, aunque como dices le falta color. Que suerte haber podido verlo en vivo. Tal y como lo cuentas parece que fue una gozada.
Besos
La puesta en escena es preciosa y el título genial. Seguro que disfrutaste como una enana. Algún día nos veremos por allí!
Un beso!
Algún día nos tenemos que ver por allí todos, en plan “reunión de blogs en Cibeles” o algo así… Habrá que organizarlo.
¡Un besazo a los dos!
[...] está, al clásico negro). Parece que nuestro visionario Hannibal Laguna tuvo en su desfile “Sweet Delirium” (Pasarela Cibeles P-V 2009) un sueño de lo que sería la alfombra roja de esta [...]