Acaba de arrancar la Expo Zaragoza 2008…


¿Y qué tiene que ver la “mayor fiesta del agua en la tierra” con la moda? -pensaréis-. Pues mucho más de lo que os imagináis:
Para empezar, el diseñador zaragozano Antonio Jiménez es el encargado de vestir a los trabajadores y voluntarios de la Expo. La colección, que en su momento fue presentada por modelos como Verónica Blume, David Gulló, Mireia Canalda y Michel Olivares, incluye creaciones para los voluntarios, para el personal de operaciones, las azafatas/os del Palacio de Congresos y de Protocolo, y un distintivo para personal externo.

Diseños de Antonio Jiménez.
Por otra parte, los uniformes de todas las azafatas (tanto hombres como mujeres) del pabellón de España están diseñados por Miguel Palacio. Tras conocer también las propuestas de Agatha Ruiz de la Prada, Francis Montesinos, Elio Berhanyer, Devota y Lomba, Juan Duyos y Jesús del Pozo, la Sociedad Estatal para Exposiciones Internacionales le adjudicó a él en concurso los diseños de la vestimenta de los encargados de atención al público (75 aproximadamente), azafata/o VIP (alrededor de 35), así como de los monitores de atención al público (también 35).

Bocetos de Miguel Palacio.
Otro diseñador, en este caso el argentino Mariano Toledo (al que he tenido la oportunidad de entrevistar, y espero que pronto podáis ver el resultado), ha sido elegido por el grupo teatral “Ojalá” para crear el vestuario de su nuevo espectáculo “Hombre vertiente”. Una performance que, según su director, Pichón Baldinu, cuenta el conflicto del agua en un montaje en el cada detalle está medido para crear una “gran catarsis colectiva”. La obra, que no estrenará hasta el 22 de junio, será representada seis veces al día durante un total de 93, y podrá ser contemplada por más de mil personas de pie en un espacio en el que el público podrá interactuar con los artistas.
…¿Veis como todo tiene relación?

Joyas Efímeras de Ana Locking
Jessica Alba
Si es que la moda está en todas partes!! Para que después digan que no.
Por cierto, menos mal que el agua al final ha dado una tregua a la Expo de Zaragoza.
Un beso guapa!