Ya estoy de vuelta después e unas intensas vacaciones en Nueva York y un fantástico puente (para recuperarme de las vacaciones).
No os preocupéis, no os voy a dar la lata con la mejor guía de compras por la ciudad, ni hablaros de la Gran Manzana como si fuera mi segunda casa. Si queréis ver alguna de las fotos que he hecho, simplemente para disfrutar de las vistas, podéis pinchar aquí; pero esto será todo lo que os enseñe sobre la ciudad. (Tampoco tengo fotos “a lo Gossip Girl”, lo siento -aunque estoy segura de que, si sois un poco listos, cosa en la que confío, me lo agradeceréis-).
Lo que sí que os quería mostrar es algo referente a esa pregunta que todo el mundo te hace al volver de Nueva York: “¿Qué te has comprado?”
No voy a hacer una lista, -tampoco hace falta que salgáis corriendo en este punto-. Sólo os contaré que una de mis adquisiciones ha sido un bolso de una firma que lleva en EE.UU desde 1941, fecha en la que nació en un loft de Manhattan (quedaría más pintoresco decir, “en un pequeño loft…” pero, sinceramente, lo dudo): Coach.
Llamadme cateta, o “poco viajada” (no me importa, ni me voy a poner a discutir con nadie sobre ello), pero he de admitir que, hasta tan sólo un día antes de salir camino de Nueva York (que visité el showroom de Nuria March, donde se presentaba por primera vez la firma), desconocía por completo esta marca que, en mi favor, diré que acaba de aterrizar en Madrid (por el momento sólo se puede encontrar en El Corte Inglés de Serrano).
La colección Primavera 2011 (que era la que se mostraba) me dejó enamorada: productos de piel bien acabados, con diseños atractivos, prácticos, bonitos y a un precio “razonable”, dentro de la categoría de “bolsos de lujo”. ¿Qué mejor souvenir que ese para mi viaje?
Aquí lo tenéis:
Estoy encantada con él. Además, la experiencia de compra (absolutamente esencial) fue perfecta. En la tienda del Soho de la firma nos trataron de maravilla. (No sé cuánto tiempo estuvimos hablando con la encargada, pero era tan encantadora que hasta terminó haciendo una llamada para reservarnos mesa esa misma noche en un maravilloso restaurante japonés, como si fuéramos sus mejores clientes).
Eso es lo bueno que, para mí, tiene esta ciudad (y yo casi diría que cualquiera de EE.UU), que en todas partes te reciben con una sonrisa, irradiando felicidad, buenas vibraciones, e invitándote a pasar y dándote la bienvenida, seas quien seas y gastes lo que gastes.
Lamentablemente, ni falta hace que haga la comparativa, ¿verdad?




Pues ¡¡son bien chulas las fotos!! Y lo que más me inquieta, es que, no me da envidia la adquisición, sino la shopping experience, eso de la amabilidad, la dulzura, la educación, el saber estar… En fin, no me voy a poner en plan “divina”, pero verdaderamente, echo en falta ese buen rollo, sin empalagar, la mera atención al cliente, pero real. Un beso, Mamen.
Pues si que es bonito el bolso, Mamen…y lo que comentas del trato…a veces te encuentras algo asi por aqui,pero no en todos los sitios como dices que pasa alli.Aunque…,seguro,que no entraste en la misma tienda que la de” Pretty Woman”jajajaja
totalmente de acuerdo. no te miran por encima del hombro y te tratan como si fuera único y super especial. aquí deberían aprender bastante la verdad
yo conocí Coach la 1ª vez que fuí, y es que cuando ves al 90% de las mujeres con bolsos Coach, ves que algo pasa
un beso!!!
I♥NY
Tienes toda la razón. Y que bien sienta que te reciban con una sonrisa, además, siempre te contagian, verdad? y eso siempre es bueno
Contagia tu sonrisa en http://sonriesmile.com/
Que buen nivel de blog la verdad que tiene muy buen diseño y buena informacion, es un placer, un abrazo.- ya los pongo entre mis favoritos chau chacu ….
http://www.desdeabajo-gircuri.blogspot.com/