…Quand il me prend dans ses bras
Il me parle tout bas,
Je vois la vie en rose…
Aprovechando que me pilla cerca, esta tarde he ido a pasear por París.
Como ya os adelanté, la firma Hermès organizaba, en colaboración con Yo Dona y el diseñador Pérez-Enciso, un evento que transformaría el Matadero de Madrid en la ciudad del amor.
La verdadera intención del acto era acercar esta firma a los jóvenes, permitiéndoles disfrutar por un día experimentando looks con los famosos pañuelos y braceletes de la casa francesa.
(El “climax” llegaba cuando un fotógrafo profesional te pedía que le acompañaras a posar por la ciudad).
El plan ha resultado perfecto para chicos de 16 a 25 años; los que más han disfrutado, acudiendo en pandilla o en parejas para vivir “su momento de lujo”.
¿Por qué una firma como Hermès hace algo así? Posiblemente, el objetivo sea incentivar el uso del clásico pañuelo de seda como complemento de moda y crear un nuevo objeto de deseo entre los jóvenes fashionistas que, sin duda, después de la experiencia, incluirán entre los primeros de su wish list.
Por lo pronto, todos se han llevado a casa un pequeño “souvenir” de lo que “podrá llegar ha ser”: una fina cinta hecha con retales de la firma, con la que soñar.
Cuántos pañuelos de Hermès se pedirán este año a los Reyes…







Como decías en el anterior post, el abono de transportes nos puede limitar un poco el movimiento, pero… Siempre podremos usar ese abono llevando un pañuelo de las mil formas distintas que existen, o inventándonos mil nuevas maneras más. Incluso en la colección cápsula de Versace para H&M hay pañuelos de seda.